Resumen
El entrenamiento de resistencia se ha asociado con una mayor intolerancia ortostática. El propósito del presente estudio fue probar la hipótesis de que el entrenamiento de resistencia reduce la vasoconstricción renal ante el estrés ortostático. Se midieron la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la velocidad del flujo sanguíneo renal durante una prueba de inclinación de la cabeza hacia arriba (HUT) de 60 grados de 25 minutos antes y después de 8 semanas de entrenamiento de resistencia en ocho sujetos sedentarios sanos (26 +/- 1 año). El entrenamiento provocó un aumento del 21 +/- 3% en el consumo máximo de oxígeno (V(O(2)pico)) y una reducción en la frecuencia cardíaca en reposo de 8 +/- 2 latidos/min. Durante el HUT, la frecuencia cardíaca aumentó progresivamente (aproximadamente 20 latidos/min) durante la prueba HUT de 25 minutos, tanto antes como después del entrenamiento. La presión arterial sistólica durante el HUT no cambió con el entrenamiento, mientras que la presión arterial diastólica fue menor al final del HUT después del entrenamiento. Antes del entrenamiento, la velocidad del flujo sanguíneo renal (Delta14 +/- 5 cm/s) y la conductancia vascular renal (Delta22 +/- 7%) disminuyeron durante el HUT, mientras que después del entrenamiento la velocidad del flujo sanguíneo renal (Delta2 +/- 5 cm/s) y la conductancia vascular renal (Delta1 +/- 12%) no cambiaron significativamente durante el HUT. La velocidad del flujo sanguíneo renal y las respuestas de conductancia vascular al HUT no cambiaron en los sujetos de control durante el período de 8 semanas. Estos resultados demuestran que el entrenamiento de resistencia reduce la vasoconstricción renal durante un desafío ortostático y puede contribuir a la intolerancia ortostática inducida por el entrenamiento.
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